La privatización del litoral español

Andrés Stumpf

Si algo ha caracterizado a la economía española de antes de la crisis ha sido su espectacular crecimiento fruto, como todos saben, de una burbuja inmobiliaria que acabó explotando en abril de 2007. El impulso desmedido del ladrillo se inició con Aznar en el Gobierno y contó, más tarde, con la complicidad de Zapatero, que no supo frenarlo a tiempo. Nadie se atrevió a destapar que el crecimiento era una ilusión suicida y la explosión de la burbuja acabó impactando en la cara de todos los españoles.

Pues bien, parece que la historia tiende a repetirse. Aunque la Constitución Española asegura que las costas pertenecen al dominio público y estas no pueden ser traspasadas (art. 132.1 y 132.2), la Ley de Costas, aprobada en mayo de este año, lo liberaliza en gran medida para fomentar la inversión privada en estos terrenos. Un dato reseñable en este sentido es que, con la ley anterior, el ladrillo se comió un 23% del litoral, y eso siendo más restrictiva que la actual.

A menos que la resolución del Tribunal Constitucional falle en contra de esta Ley, por el recurso presentado por el PSOE, parece que todo avanza hacia la formación de una nueva burbuja. De hecho, se ha anunciado hoy que el reglamento que desarrolla esta nueva Ley de Costas entrará en vigor a finales de 2013 o a principios de 2014, lo que ha creado gran controversia en las redes sociales.

Según declaró un senador del PP “estamos ciegos si no vemos que la costa es motor de inversión”.  De nuevo, a corto plazo, es indudable que esta afirmación es cierta. Sin embargo, una tratamiento de la costa como el que se espera, afectaría a la calidad del entorno y su protección, desmereciendo en gran proporción las condiciones excepcionales que presenta el litoral español.

Son precisamente estas condiciones las que hacen que las costas españolas resulten atractivas internacionalmente y que sean la fuente principal de gran parte de los ingresos por turismo, que suponen nada menos que un 10,2% del PIB español y un 11% del empleo total, según datos del Banco de España.

Impacto medioambiental al margen, desde el punto de vista económico podría ser terrible a medio y largo plazo si se acaba por aplicar la nueva Ley de Costas que ya empieza a conocerse como la “ley de privatización del litoral”.

No te olvides de firmar en contra de la nueva Ley de Costas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s