El consumismo obligado

Laura Sáez

Somos dependientes de lo que tenemos, y cuando algo se nos rompe queremos otro igual. Las empresas lo saben, y llevan desde 1920-30 aprovechándose de ello. Así, aunque las bombillas podrían durar cien años, como la de Livermore, California, actualmente sólo las hacen para que duren unas mil horas. Este fenómeno se conoce como obsolescencia programada, y consiste en hacer productos que resulten inservibles antes de lo que deberían.

La mayoría de productos que nos venden satisfacen una serie de necesidades secundarias: un televisor, un iPod, un coche… Cosas que esperamos no tener que renovar en mucho tiempo. Sin embargo, el beneficio reside en que tengamos que cambiar constantemente estros productos por otros.

Para esto, en muchas ocasiones se recurre a la moda, sobre todo en sectores que no son excesivamente caros como la ropa. Pero esto no es suficiente en todos los ámbitos, como es el caso del sector tecnológico, que considera necesario prestablecer una fecha de caducidad a los productos. ¿Por qué? Porque que un producto dure para siempre, es un mal negocio. Esto ocurrió en los años 50 con unas medias femeninas irrompibles que salieron al mercado: los beneficios menguaron y estas se retiraron de las tiendas.

Sobre esto nos habla The story of stuff, que empezó siendo un vídeo online que habla del ciclo de los bienes y servicios, y se ha convertido en un proyecto de concienciación, con más vídeos y miles de miembros que hacen donaciones en todo el mundo. El primer vídeo, publicado en 2007, tiene una duración de 20 minutos, y recoge de manera clara y sencilla el círculo productivo. La tesis principal es que no podemos producir indefinidamente en un planeta con recursos finitos.

También hace referencia a esta cuestión el documental Comprar, tirar, comprar, de Cosima Dannoritzer, con una duración de 52 minutos (72 para los que quieran ver la versión extendida). En esta pieza se hace un repaso a la historia de algunos productos. El caso más reciente es el del iPod, en 2003, cuyas baterías estaban pensadas para durar un año.

Podéis ver el documental completo aquí.

Interesantes y críticos, ambos documentales denuncian la sociedad de consumismo en la que vivimos y la estafa que realizan muchos sectores deshonestos con el consumidor. ¿Por qué no se hacen leyes contra esto? Porque siempre están los intereses por delante, por eso, siempre que podamos, debemos evitar ser víctimas de este sistema. Aunque es cierto que los elevados precios de las reparaciones no nos lo ponen fácil, no debemos olvidar que este ciclo de sobreproducción y sobreconsumo tiene un impacto ambiental muy elevado.

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Un comentario el “El consumismo obligado

  1. Es un tema muy importante al que deberíamos prestar mas atención como consumidores. Debería importarnos tanto la vida útil de un bien como la garantía que se ofrece por el mismo.

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