Land Art: el paisaje como elemento artístico.

Alberto Valdés 

A finales de los años sesenta en los Estados Unidos, influenciados por el movimiento hippie y sus reclamaciones por los derechos humanos y la preservación de la naturaleza, surgió un modelo de arte que reivindicaba el papel del entorno en el desarrollo del ser humano: el Land Art. Esta nueva rama artística se caracterizaba por realizar sus obras al aire libre, con materiales propios de la naturaleza como el viento, la tierra, el fuego, la arena o las rocas, entre otros, en clara oposición a la comercialización en serie de los productos artísticos, y le modelo de exhibición tradicional ligado a los museos y galerías.

Autores como Christo y Jeanne Claude, Robert Smithson o Dennis Oppenheim comenzaron a realizar su arte en el propio entorno, adaptándolo para confeccionar un mensaje visual impactante, que obligara al espectador a replantearse sus sentimientos, ideas o convicciones.  En la mayoría de los casos, las obras requieren de grandes inversiones e instalaciones, como es el caso de Christo y su mujer, que en una de sus creaciones, colocaron una gran tela sintética por encima de una carretera que cruzaba dos montañas.

(Vídeo-resumen del movimiento. Publicado en Educatina)

Otros ejemplos de este tipo de arte pasan por los intentos de Walter de María de crear una unión entre el cielo y la tierra, para lo que colocó, en el desierto de Nuevo México, cuatrocientos postes de acero inoxidable, en una localización famosa por sus constantes tormentas eléctricas. Curioso es el caso también de Dennis Oppenheim, que dibujó una gran cruz, solo apreciable desde una vista aérea, en un terrero cultivable, en un proyecto bajo el nombre Cancelled crop (cultivo cancelado).

 Sin embargo, a pesar del papel protagonista que tiene la naturaleza en estas creaciones, muchos movimientos ecologistas se han quejado por las prácticas abusivas con el entorno de las que requieren estas grandes construcciones. En entredicho queda el papel de los artistas, que defienden su labor bajo el pretexto del carácter llamativo que tiene su obra, capaz de concienciar e impresionar más fácilmente a los “improvisados” espectadores, que de pronto se encuentren sorprendidos, por la unión entre el hombre y la naturaleza. La misma unión que tratan de reforzar y defender.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s