“Necesitamos pararnos a pensar hacia donde nos están llevando los modelos vigentes de desarrollo.”

Alberto Valdés

  Entrevistamos a Franciso Javier Valdés González doctor en Biología por la Universidad de La Laguna y profesor titular de la misma universidad, siendo miembro del Departamento de Biología Vegetal. Actualmente ejerce como docente en las facultades de Biología y Farmacia. Ha participado o dirigido más de 20 proyectos nacionales e internacionales, es autor de más de 30 artículos en revistas científicas y ha sido ponente en numerosos congresos nacionales e internacionales.

Hoy nos encaminamos junto a él, en un breve recorrido por la actualidad, en lo referido a educación e investigación, el desarrollo del planeta, limitaciones que le entorno impone a las aspiraciones de crecimiento infinito de las principales ideologías, y el futuro, de nuestra sociedad, y por tanto, de nuestro devenir individual.

-¿Cuál es la función de la biología dentro del marco de la contribución al bien común de la sociedad? ¿Qué aporta al resto de ciudadanos? ¿Y al entorno natural?

Solo hay que mirar los avances biomédicos existentes en la actualidad, para ver un aplicación directa y tangible de la biología al bien común. Es quizás de los más evidentes, aunque existan otros muchos de igual importancia para la humanidad y el resto de los seres vivos que nos acompañan en la aventura de la vida, por ejemplo: la Biotecnología, ecología biofísica….

La Biología en la actualidad está dando soluciones a muy diversos problemas de nuestra sociedad. Desde lo conocimiento del medio ambiente se han diseñado protocolos para restaurar espacios arrasados y contaminados. La biotecnología está dando soluciones a problemas como los del hambre gracias a variedades más productivas y resistentes, necesidad de agua limpia gracias a sistemas que imitan los procesos naturales de depuración de agua, nuevos sistemas de producción que facilitaran la agricultura “indoors”. La innovación suele nacer de la intersección de dos disciplinas, en eso hay que reconocer que la biología es una  ciencia bastante “promiscua”, nos acercamos a la química y necio la bioquímica, cuando confluimos con la física apareció la biofísica, con la arquitectura se ha desarrollado la edificaciones bioclimáticas, con la medicina la biomedicina, con la informática la bioinformática y así una gran cantidad de áreas que afectan al ciudadano de muy diversas  forma.

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(Francio Javier Valdés retratado en un momento de distensión previo a la entrevista)

Si miramos el Living Planet Index (promedio entre tres índices que miden las tendencias en las poblaciones de los seres vivos del planeta empleado por el United Nations Environment Programme) a partir de los ochenta la destrucción de la biodiversidad que nos rodeaba llego al punto de no retorno, ello significa que la tierra ante una amenaza a la vida no tiene capacidad de respuesta o está bastante más imitada. Por eso son tan importantes los programas de rescate genético que están luchando contra esa tendencia.

 –¿Cómo han afectado los recortes en investigación a los proyectos que estaban en marcha en su departamento? ¿Y a los que planeaban realizar en un futuro?

  Los recortes han dinamitado la investigación, hasta puntos impensables hace 5 años. Los proyectos en marcha se han finalizado y no hay campo de juego para nuevos proyectos para grupos pequeños como el nuestro. Eso implica menos producción científica (artículos, patentes…). Además de dar un golpe mortal a los jóvenes, al  cerrarles la carrera investigadora por falta de contratos y becas. Las estadísticas empezaran a desvelar menos Tesis Doctorales y de menor ambición, que se traducirá en la pérdida de tejido innovador.

  Nos ha frenado en seco, hemos tenido que adoptar técnicas menos costosas y por lo general menos competitivas. Nos a dificulta  las colaboraciones internacionales, nadie quiere socios que no puedan con los gastos. Y muchos investigadores de mayor  edad han tirado la toalla ante un descalabro tan pronunciado, montar un grupo competitivo de investigación lleva años y mucha dedicación, y para acabar con el solo hace falta estrangularlo económicamente uno o dos años.

-¿Cuáles pueden ser las consecuencias de haber interrumpido los proyectos de investigación llevados a cabo por su departamento durante estos últimos años?

  Nuestro grupo en colaboración con otros del CSIC, trabajábamos en el estudio de moléculas bioactivas, en la actualidad tenemos alguna patentada y comercializada, y estamos a la espera de patentar otras que son fruto de trabajos de años anteriores. Esta línea ha frenado en seco por falta de financiación. Otra de las líneas punteras de nuestro grupo es el rescate genético de especies en peligro de extinción, esta línea se desarrollaba gracias a los fondos de los Parques Nacionales, etc. Programas que los recortes y reformas han cerrado.

-A pesar de la subida en las matriculas, los fondos destinados a la docencia y a la investigación se han reducido, ¿cree que en el futuro esta solución será paliada y todo volverá a la normalidad?

  No, las consecuencias ya han sido plasmadas en artículos publicados en las mejores revistas científicas por reputados investigadores no españoles que han advertido del disparate que es para nuestro País esta política de recortes. Todos sin excepción nos auguran una larga travesía antes de volver a los niveles de excelencia que habíamos alcanzado en estos últimos 30 años. 

-Como profesor, ¿ha visto usted cambios significativos en la demanda de plazas para el grado de Biología?

Biología es un caso aparte dentro de las carreras de ciencias, siempre hemos tenido una fuerte demanda y en gran medida muy vocacional. Sin duda que el aumento de las matrículas y el descenso en las becas afectaran muchos alumnos que con buenas notas y con vocación se queden fuera. Pero dado que existe históricamente una mayor demanda que plazas, supongo que no veremos su efecto en el número de matriculados…pero si es posible que la composición de este alumnado varié e incluso la nota media de acceso.

-En estos últimos años en Canarias se han ido desarrollando organizaciones contrarias a planes de urbanismo o construcción de puertos comerciales por el daño que estos pueden causar al entorno natural protegido de las islas. ¿Qué opina de esta subordinación del entorno natural ante las pretensiones de desarrollo económico?

El ciudadano canario es cada vez más consciente de la fragilidad de nuestro entorno, y de la necesidad de conservar la naturaleza que nuestro territorio encierra. Muestra de ello es el espacio que hemos reservado bajo las diferentes figuras de protección. Con esta consciencia instalada en la sociedad, no es de extrañar que el rápido y desprogramado desarrollo del sector turístico y las infraestructuras necesarias para recibir a 5.853.266de extranjeros en 7 meses, han cambiado radicalmente el paisaje de muchas zonas de las islas. Creo que es la confluencia de estas dos realidades las que han propiciado el apoyo que están teniendo en las islas los movimientos conservacionistas por parte de los que habitamos esta tierra.

-Igual que muchos investigadores y profesores universitarios relacionados con las ciencias económicas acuden a dar su opinión como consejeros de los partidos políticos, ¿ha recibido usted alguna petición para explicar las posibles consecuencias de alguna de las decisiones tomadas en nombre del desarrollo urbanístico de las islas?

No, para nada. Y por experiencia veo que son los investigadores los que intentan, sin ser invitados a ello, hacerse oír por los políticos. Y Canarias es el ejemplo de que no nos oyen, valga como ejemplo el Catálogo Canario de Especies Protegidas, que se elaboró de espaldas a la comunidad científica del archipiélago, y eso que se les advirtió que incumple la normativa europea, además de ser un sin sentido.

-¿Cree que es compatible la idea de progreso social ilimitado que comparten la mayor parte de las ideologías políticas dominantes, con la realidad biológica del planeta?

La naturaleza nos muestra en cada estudio que abordamos sobre ella, que no, que nuestro modelo de desarrollo ilimitado está agotando los recursos que el planeta ha puesto a nuestro alcance. Mientras que los sistemas naturales premian la eficiencia, la eficacia, la diversidad, el reciclado, la simbiosis…nosotros premiamos todo lo contrario. La humanidad como colectivo necesita parase a pensar hacia dónde nos están llevando los modelos vigentes de desarrollo.

Y ya por último, ¿qué opina de los modelos económicos alternativos que propugnan un cambio en los valores dominantes, como en el caso de la Economía del Bien Común?

No sé en qué momento se abandonó este criterio de desarrollo comunitario, presente en el inicio de la humanidad como colectivo, pero es evidente que o aplicamos criterios más realistas con nuestro entorno o las generaciones futuras van a pasarlo muy mal. La realidad del cambio climático nos está señalando al abismo al que nos estamos conduciendo como colectivo.

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