La utopía del coche ecológico

Virginia Villaplana- Artículo de opinión

En los últimos años, comprar un coche se ha vuelto una decisión de lo más difícil. No solamente por las dificultades económicas que ahogan a los consumidores, sino que para los concienciados con el medio ambiente se abren diferentes posibilidades aún demasiado novedosas como para saber si serán lo suficientemente ecológicas y si además, supondrán una buena inversión de dinero.

Podemos optar por la compra de un coche convencional que tenga un nivel de emisiones de CO2 reducido. Si tenemos suerte, tal vez encontremos un vehículo con un nivel de emisiones por debajo de los 120 g/km que se adapte a nuestras necesidades. Y si tenemos aún más suerte, estaremos en disposición de vender el coche que veníamos utilizando hasta el momento, que deberá tener menos de 10 años de antiguedad. Si estos dos requisitos se cumplen, podremos ser beneficiarios del plan PIVE 5 que ofrecen de manera conjunta el gobierno y las marcas de automóviles. Entonces, con unos 2.000 euros de descuento, quizá podamos permitírnoslo.

Pero, ¿y si se trata de nuestro primer coche y no podemos beneficiarnos del plan PIVE, y además, queremos contribuir en mayor medida al descenso de emisiones CO2 a la atmósfera? Entonces cabe la posibilidad de plantearnos la compra de un coche eléctrico o híbrido, y también podemos contar con ayuda gubernamental en este caso.

Puntos de recarga para coches eléctricos en la Península (independientemente del tipo de enchufe). | http://www.electromaps.com/

Puntos de recarga para coches eléctricos en la Península (independientemente del tipo de enchufe). | www.electromaps.com

El coche eléctrico ofrece como ventaja fundamental que emite cero gases al medio ambiente, aunque la principal desventaja es su precio: en torno a los 25.000 €. ¿Una inversión ecológica? Bueno, hay que tener en cuenta que sería necesario cargarlo casi a diario, y a no ser que esa energía sea producida de forma limpia (por medio de paneles solares, energía eólica, etc.), volvemos a las emisiones de CO2. Además, su escasa demanda no ha permitido establecer un sistema uniforme de puntos de recarga, y al solo contar con unos 160 km de autonomía corremos el riesgo de quedarnos tirados por el camino, por ejemplo, en un viaje de Madrid a Córdoba.

Por otro lado, disponemos de otra gran invención: el coche híbrido. Ese a caballo entre lo convencional y lo ecológico, y cada vez más ofertado en los concesionarios: disponemos de 31 modelos de híbridos a la venta en España. En este caso, el coche híbrido quizá suponga una alternativa más realista, ya que nos permite reducir el consumo de gasolina y las emisiones de dióxido de carbono -cuando ha almacenado electricidad- gracias al poder de la energía cinética, pero con la garantía del motor de combustión para sobrevivir en un mundo donde el petróleo es aún la regla general. Dentro de los híbridos, podemos elegir también entre híbridos convencionales o híbridos enchufables, cuya diferencia está en que los primeros dependen más del motor de combustión y los segundos tienen mayor autonomía. El precio de los vehículos híbridos vuelve a ser inconveniente, pues tenemos pocos modelos económicos (es el caso del Honda Jazz 1.3 i-VTEC por 18.800 €; o el Toyota Yaris Hibrid por 15.900 con PIVE, y 16.900 sin esa ayuda).

Si bien el coche híbrido parece actualmente la opción más viable, aún dependemos en gran medida de la gasolina para mantener nuestro ritmo de vida. Europa exige cada vez más descensos de CO2 y las investigaciones en ingeniería mecánica y energías renovables están avanzando rápidamente, lo que apunta a nuevos modelos de transporte aun por llegar. ¿Quizá vale la pena poner la vista sobre las posibilidades de otras fuentes energéticas  renovables como la energía cinética? ¿Tal vez la combinación de varias energías renovables podría dar buen resultado? La respuesta no es fácil, pero mi duda sobre qué coche comprar está clara: esperaré con las ruedas de la bicicleta  siempre hinchadas.

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Un comentario el “La utopía del coche ecológico

  1. Muy interesante el analisis, he llegado practicamente a las mismas conclusiones, además añadiría un par de cuestiones sobre el coche eléctrico:
    – el coste medioambiental de las baterias, que, segun algún estudio que he leido recientemente, es elevadísimo
    – la ventaja de eliminar las emisiones de los nucleos urbanos, asi que a pesar de cargar energia con energia electrica no renovable al menos hace las ciudades más habitables.

    Renovar el vehiculo pensando en el medio ambiente y si, como en mi caso, viajas largas distancias, se torna en una dificil decisión porque todavía no hay alternativas.
    Por cierto, añadiria la opcion del vehiculo de pila de hidrogeno aunque por el momento no sea mas que un proyecto parece qeu en 2015 puede haber novedades.

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