Alex Supertramp, ventajas e inconvenientes de la vida en la naturaleza

Sara Ramos

Alexander Supertramp, cuyo verdadero nombre es Christopher McCandless fue un estudiante en la Universidad de Emory, en Atlanta que en mayo de 1990, al terminar su carrera, decide dejar todo, donar sus ahorros a Intermon Oxfam y alejarse de una sociedad con la que estaba muy descontento. Alex puede considerarse un ejemplo de viajero que practica el turismo sostenible y también de la vida en armonía con la naturaleza, pero que también nos recuerda que todo puede ser malo en exceso.

Este personaje es principalmente conocido por el libro Into the wild (Hacia rutas salvajes) de Jon Krakauer y la película homónima dirigida por Sean Penn y protagonizada por Emile Hirsch, que narran bastante fielmente, aunque con ciertas licencias, la vida de este muchacho.

Emprendió el camino en 1990 y trabajó en varias granjas agrícolas, colaborando con gente, ayudando a labradores y a granjeros, aunque también prefirió permanecer en soledad y en contacto con la naturaleza, que siempre intentó cuidar y no dañar. Inicialmente se movía en automóvil, pero tras un diluvio no pudo disponer más de él y se limitó a andar, a hacer autostop o a otros métodos de transporte alternativos: es famoso su viaje en canoa por el río Colorado, que en la película lo convierten en una bonita aventura ilegal.

Autorretrato de Christopher McCandless “Alex Supertramp” con el “Autobús Mágico” atrás, encontrada sin revelar en su cámara. Todos los derechos reservados.

Viajó por Arizona, California, Dakota del Norte y del Sur y finalmente llegó a su destino deseado, Alaska. Consiguió alcanzarlo enorgulleciéndose de disponer sólo de lo mínimo necesario, aunque para algunos esto rozaba lo temerario, pues no contaba ni siquiera con una brújula o un mapa. En Alaska encontró un autobús abandonado –más tarde se supo que había sido comprado en 1961 por una empresa constructora de Fairbanks para llevar hasta allí a unos obreros –al que bautizó como “Autobús Mágico” y que hoy se ha convertido en una atracción turística. Sobrevivía cazando con un rifle, a pesar de que nunca lo había hecho antes, y alimentándose de lo que encontraba en la zona, siguiendo la guía de un libro de plantas locales.

Cuando Alex decidió abandonar el autobús y continuar su viaje se encontró con que el río Teklanika había crecido y había bloqueado el sendero por el que él había ido, así que tuvo que continuar viviendo allí. La aventura terminó mal para McCandless, puesto que fue encontrado muerto en septiembre de 1992, aunque la muerte se fechó el 18 de agosto del mismo año, más de dos años después de comenzar su aventura. La autopsia revelo que murió por inanición, ya que fue encontrado con apenas 30 kilos de peso. Sin embargo, Krakauer, el escritor del amentado libro que relata su vida, cree, basándose en unas notas de los diarios de McCandless que se debió a una intoxicación por una semilla venenosa o contaminada por un hongo.

Actualmente hay dos visiones sobre este aventurero. Hay quien alaba su viaje y lo tilda de romántico moderno, enamorado de la vida y de la naturaleza, que consiguió convivir con ella y requirió para ello tan solo lo mínimo indispensable, como Krakauer o Penn; y quien, por el contrario, lo critica. Esta segunda corriente es seguida principalmente por los habitantes de la zona, que creen que Alex no estaba suficientemente preparado, pues simplemente teniendo un mapa habría sabido que existían cabañas con provisiones en la zona y que había un mecanismo para poder cruzar el río después de la crecida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s