De la Guerra Fría a la Biológica: Rusia acusa a Estados Unidos

Andrés Stumpf

En 2014, el 25 aniversario de la caída del muro de Berlín, símbolo internacional del fin de la Guerra Fría; las desavenencias entre Estados Unidos y Rusia parecen lejos de ser cosa del pasado. Ahora, Rusia acusa a Estados Unidos de haber emprendido nada menos que una guerra biológica en su contra, aún a pesar de la prohibición expresa de las Naciones Unidas en lo relativo al uso, producción o almacenamiento de este tipo de armamento.

Las denuncias a este respecto proceden de Georgui Kim, rector de la Universidad rusa de la Industria Pesquera del Oriente Lejano, que, en declaraciones para la agencia de noticias rusa PrimaMedia, advirtió de los problemas que pueden causar a la Federación Rusa los últimos desarrollos científicos norteamericanos. Concretamente, se refirió al salmón modificado genéticamente que, en un periodo de 18 meses, puede alcanzar el metro y medio de tamaño y un peso de alrededor de 60 kilos.

Pero la principal característica de este “salmón mutante” contra la que clama el rector, es su fuerte sistema inmunitario que le hace resistente a la conocida Anemia Infecciosa del Salmón (ISA). Siempre según Kim, el peligro radica en que los norteamericanos, cuyas reservas de salmón silvestre se encuentran prácticamente agotadas, infecten los salmones modificados genéticamente  para que transmitan el virus a los salmones del Pacífico (rusos), sin perjuicio para los suyos propios. “Su objetivo es destruir el mercado ruso”, afirma el rector.

Existen precedentes

No es la primera vez que una autoridad rusa llama la atención sobre la relación entre Estados Unidos y presuntas armas biológicas. En octubre de 2013, el por entonces jefe del Servicio Federal de Protección del Consumidor, Gennadiy Onishchenko, afirmaba, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias rusa Interfax, que Estados Unidos podría estar desarrollando armas biológicas en un laboratorio situado en Georgia.

El centro en cuestión, emplazado cerca de Tiflis, ha sido defendido en numerosas ocasiones tanto por autoridades georgianas como por el propio embajador estadounidense en Georgia,  quien afirmó que “es un laboratorio transparente y abierto para investigadores, incluidos los de Rusia”.

En cualquier caso, estas declaraciones no parecieron disipar los recelos de Onishchenko, que sostuvo que el propósito de este laboratorio pasa en realidad por desarrollar fórmulas que puedan utilizarse para la desestabilización política y económica del país. Pero las acusaciones no se quedaron ahí. Onishchenko también aseveró que el brote de peste porcina africana de 2007 llegó a Rusia procedente Georgia en una acción planificada de sabotaje que provocó pérdidas económicas millonarias y la muerte de miles de piezas de ganado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s