12 millones para quien acabe con “el mayor problema del mundo”

Andrés Stumpf

Gran afluencia de temas ambientales presentes entre los considerados grandes problemas del mundo moderno. Así  lo demuestran las categorías del nuevo Premio Longitud 2014, por el que el gobierno británico recompensará, con nada menos que doce millones de euros, a aquel que consiga resolver “el mayor problema del mundo”, aún por determinar. Los temas preseleccionados se pueden dividir en dos: la salud humana, con tres candidaturas, y el medio ambiente y el acceso a recursos naturales, también con tres.

Hambre en el mundo: La primera categoría se refiere al acceso a la comida y, es que, proveer a una población masiva y cada vez mayor con un mundo de recursos limitados supone todo un reto. Una de cada ocho personas en el planeta sufre hambre crónica. En esta categoría se reta a que alguien consiga acercar un futuro en el que todo el mundo pueda disponer de una comida nutritiva, asequible y de impacto ambiental reducido.

Demencia: Existen estimaciones de que, para 2050, más de 135 millones de personas sufrirán algún tipo de enfermedad mental en todo el mundo. Aún sin cura, se busca una forma de apoyar la dignidad de estas personas, así como su bienestar físico y emocional a través de una tecnología asequible e inteligente que suponga una revolución en el cuidado de estas personas.

Antibióticos: Su desarrollo ha permitido que podamos vivir, de media, unos veinte años más. Sin embargo, la creciente resistencia que nuestro sistema está desarrollando contra ellos amenaza con hacerlos inútiles. El reto se encuentra en desarrollar un preciso y rápido test para las infecciones bacterianas que permita a los médicos administrar el antibiótico correcto justo a tiempo.

Agua potable: De los 7.000 millones de personas que poblamos el planeta, alrededor de 2.400 millones no tienen acceso a una fuente de agua potable; es decir, el 34,3% de la población mundial. Una situación que, según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), empeorará gravemente en los próximos diez años. Para ganar esta categoría se propone la creación de una tecnología de desalinización barata y sin impacto ambiental.

Contaminación de los aviones: el cambio climático empieza a ser un serio problema tanto ambiental como económico. Si la contribución a las emisiones de carbono de los aviones continúa con su progresión, para dentro de 50 años ya supondrá el 15% de las mismas y el desastre será irremediable. Se busca a alguien que diseñe y construya un avión capaz de volar desde Londres a Edimburgo a una velocidad similar a la de los aviones tradicionales y con un nivel de emisiones lo más próximo posible a cero.

Parálisis: En Reino Unido una persona sufre parálisis cada ocho horas. La parálisis puede manifestarse como consecuencia de lesiones muy distintas y sus efectos son devastadores tanto para la persona como para sus familiares. El reto se encuentra en desarrollar una tecnología que consiga que aquellas personas que sufren parálisis gocen de una libertad de movimiento similar que presentan las personas sanas.

De entre todas estas categorías saldrá, el próximo 25 de junio, en el programa Horizon de la BBC Two; cuál es el problema que afecta de manera más terrible a la sociedad  y al que se intentará poner remedio en esta edición del Premio Longitud. Hasta entonces, el público puede votar a través de la página web del evento por el problema que considere.

Para muchos, la solución a cualquiera de estos problemas resulta imposible de imaginar a corto plazo. Sin embargo, los antecedentes de este premio recuperado por el gobierno británico generan alguna  esperanza. En la primera edición, la que le dio nombre, se ofrecieron 20.000 libras para aquel que resolviera el considerado mayor problema del mundo de su época (1714): cómo determinar la longitud (como posición global o localización) de un barco en el mar.

Cuando ya se pensaba imposible, John Harrison, un carpintero, diseñó un reloj que mantiene la hora exacta local del Sol. Este invento contribuyó, no sólo a hacer los viajes a través del mar mucho más seguros, sino también a permitir el comercio internacional a gran escala. El aliciente económico es grande y la capacidad de las personas puede sorprendernos y darnos una gran alegría al solventar cualquiera que sea determinado como el “mayor problema del mundo”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s