La población de la pardela chica de Canarias disminuye un 60% en los últimos años

Attua Alegre Paiz

En los últimos diez años la población de la pardela chica (un ave procellariiforme) en el archipiélago canario ha descendido un 60%. El último censo realizado a finales de los 80 databa unas 400 parejas. La noticia ha alertado grupos de biólogos y organizaciones ecologistas como SEO/BirdLife para la conservación y recuperación de esta especie.

pardela_chica

Fotografía de SEO/BirdLife

La pardela chica del norte o pardela macaronesia (Puffinus baroli) mantiene sus principales poblaciones en los archipiélagos atlánticos de Cabo Verde, Canarias y Madeira. La reducción severa de sus poblaciones aún está siendo estudiada, aunque según  Marcel Gil, uno de los directores del proyecto “Canarias con la mar”, un programa destinado al estudio de vertebrados marinos, se debe, sobre todo, a la introducción de depredadores en sus hábitats –gatos y ratas principalmente- y a la introducción de alumbrados eléctricos cerca de las zonas de anidamiento, desorientando las aves jóvenes cuando abandonan el nido para adentrarse en el mar. Su población en las islas se concentra El Hierro, Tenerife, La Gomera, Fuerteventura y Lanzarote y, en menor medida, en La Palma y Gran Canaria, aunque el principal enclave sigue siendo el archipiélago Chinijo con nidos en Montaña Clara y, sobre todo, Alegranza.

Gil explicó en una entrevista a EFE que, pese a estar tipificadas como “en peligro” en el “Libro Rojo de las Aves”, esta categorización no presenta “implicaciones administrativas”. Sin embargo,  aparece como “vulnerable” en el Anexo I de la Directiva de Aves: “Oficialmente no está en peligro y por ello no se destinan tantos recursos a su conservación”, ha añadido. Pese a todo, tal y como indican Beneharo Rodríguez (delegación de Canarias de SEO/BirdLife) y Airam Rodríguez (departamento de Ecología Evolutiva, Estación Biológica de Doñana (CSIC)) en un artículo publicado en el número 14 de Aves y Naturaleza, la situación que vive esta especie es límite; su población en algunos rincones del archipiélago canario como la Isla de Lobos, donde eran abundantes, ha desaparecido.

El proyecto “Canarias con la mar”, realizado por el grupo de Investigación de Cetáceos junto a la Universidad de La Laguna (Tenerife), cuenta con la dirección en el área de aves de los biólogos Marcel Gil y Juan Bécares y por la doctora Natacha Aguilar en cetáceos. Gil reconoce que frenar la disminución poblacional de la pardela chica es muy complicado: “puede que se haya llegado tarde, hay que exprimir hasta la última opción que quede para conservarla”. De momento, este grupo de especialistas ha comenzado una nueva estima poblacional junto a una actualización del área de distribución en tierra y mar, y el próximo invierno realizarán marcajes de GPS en algunos ejemplares. Otra de las fases del trabajo es la valoración de las causas de este declive, así como la observación directa de todas las colonias localizadas. Uno de los objetivos finales y primordiales para  contar con más medios para su conservación y restauración es conseguir que se clasifique oficialmente “en peligro”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s