Verde que te quiero verde

Sara Ramos

Hoy, 21 de marzo es el Día Mundial de la Poesía, establecido oficialmente por la UNESCO en el año 2000 y por ello hemos querido hablar de un poeta que siempre ha tenido un vínculo muy profundo con la naturaleza. Aunque hoy nos centremos en su faceta lírica, ha escrito también novela y teatro, se trata de Federico García Lorca, como se podía intuir por el título de este artículo.

Federico García Lorca. Dominio público

Ya se ha comentado anteriormente en Eco2, concretamente cuando se habló de Machado, la naturaleza siempre ha estado presente en todos los ámbitos del ser humano y, por lo tanto, no podía faltar tampoco en el artístico, concretamente en el literario y, más específicamente, el de la poesía. A Lorca no le pasó desapercibida la naturaleza y le dedicó parte de su obra a ésta e incluso a su falta, como por ejemplo Poeta en Nueva York, en el que ya no concebía una unión entre la naturaleza y la gran ciudad.

El granadino, que no llegó a los cuarenta años, es considerado el poeta más influyente del siglo XX y cuenta con 9 libros de este género. Perteneció a la llamada Generación del 27, un grupo bastante heterogéneo, y murió muy joven, en 1936, fusilado tras el inicio de la Guerra Civil española. Su obra está plagada de símbolos, todos ellos con profundos y diversos significados y la mayoría directamente ligados con la Tierra: la luna, el agua, el caballo, la hierba y el toro –a los que era aficionado -. Además fue un claro estandarte del neopopularismo, siempre estuvo muy unido a las costumbres españolas, la lírica tracional hispana también estuvo ligada a los elementos naturales, algo que refuerza su aparición en Lorca.

Licenciado en Filosofía y Letras, estuvo, como toda su generación, influenciado por sus compañeros y sus mayores; trabó amistar con gran parte de los literatos de la época y en su época universitaria comenzó a viajar, placer que no abandonó en ningún momento y que lo llevó a conocer (y a odiar) Nueva York; fueron estos primeros viajes los que inspiraron sus piezas noveles. Sin duda también ayudó a su formación su época de universitario viviendo en la Residencia de Estudiantes, un centro neurálgico intelectual y cultural de esa época, por la que pasaron grandes expertos y sabios de todos los ámbitos.

A pesar de ser fusilado al inicio de la guerra, lo cierto es que el poeta nunca se afilió a ningún partido ni manifestó públicamente ninguna tendencia, él mismo se definía como católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista y monárquico, una amalgama entre todas las facciones políticas presentes en la II República.

Sin más, una parte de uno de sus poemas más conocidos, el que da nombre a este artículo y que, lógicamente, está íntimamente ligado con la naturaleza:

Verde que te quiero verde. 
Verde viento. Verdes ramas. 
El barco sobre la mar 
y el caballo en la montaña. 
Con la sombra en la cintura 
ella sueña en su baranda, 
verde carne, pelo verde, 
con ojos de fría plata. 
Verde que te quiero verde. 
Bajo la luna gitana, 
las cosas le están mirando 
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde. 
Grandes estrellas de escarcha, 
vienen con el pez de sombra 
que abre el camino del alba. 
La higuera frota su viento 
con la lija de sus ramas, 
y el monte, gato garduño, 
eriza sus pitas agrias. 
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde…? 
Ella sigue en su baranda, 
verde carne, pelo verde, 
soñando en la mar amarga.[…]

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La escultora más anciana del mundo

Virginia Villaplana

Existe un artista que pese a su larga carrera, no ceja en su empeño de seguir regalándonos sus creaciones. Además, esta escultora trabaja de día y de noche y prefiere esculpir cuando nadie la ve. Tiene alrededor de cinco mil millones de años y se llama Naturaleza. Y es que, aunque parezca difícil de creer desde nuestra perspectiva antropocentrista, el arte de esculpir no lo ha inventado el hombre. La belleza de estas esculturas naturales las hace dignas de ser tan contempladas como cualquier obra de arte llevada a cabo por el ser humano. Éstas son solo algunas de las muchas maravillas geográficas que nos ha regalado la más anciana escultora de todos los tiempos.

Bosque de piedra en Madagascar

Bosque de piedra de Madagascar. Foto por: Ralph Kränzlein | Algunos derechos reservados.

Esta impresionante escultura natural se encuentra en la reserva natural de Tsingy de Bemaraha, en la costa oeste de Madagascar. Se trata de formaciones de roca caliza que parecen árboles en forma de pico. Las características de esta roca hacen que las lluvias con el paso del tiempo vayan deshaciendo los materiales blandos y afilando más aún las puntas, compuestas de materiales más duros y resistentes al agua. Existen alrededor del mundo otras formaciones similares, pero no alcanzan la extensión de este bosque de piedra, que además aloja una rica biodiversidad, con bosques protegidos, aves exóticas y grandes poblaciones de lémures. Desde 1990, la Unesco consideró esta zona Patrimonio de la Humanidad.

Caño Cristales, Colombia

Caño Cristales, Colombia.  | Fotografía por Mario Carvajal (cc) 2012

 

Denominado “el río más hermoso del mundo”, “el río de los cinco colores” o “el arco iris que se derritió”, este bello caño ubicado en la Sierra de la Macarena, en Colombia, se distingue de los demás ríos por los colores amarillo, azul, verde, negro y rojo que pintan sus aguas. Esa coloración viene dada por la presencia en sus aguas de algas y corales de diferentes tonalidades. Sus rocas son consideradas las más antiguas del planeta y están marcadas por las características marmitas de gigante que se forman a causa de la dureza de sus minerales. Pero la importancia biológica de este río radica en la riqueza de fauna de los alrededores: 420 especies de aves, diez especies de anfibios, 43 especies de reptiles y ocho de primates.

El ojo del Sáhara

Ojo del Sáhara. Foto de: NASA, en Wikimedia Commons

Con 40 kilómetros de diámetro, este fenómeno geográfico con forma de elipse se puede ver desde el espacio y de hecho, fue descubierto por astronautas en 1965. En las misiones espaciales es utilizado en muchas ocasiones como punto guía, dada su característica forma. Se encuentra en Mauritania y su origen, aunque dudoso, se relaciona con el efecto que la erosión tuvo sobre rocas hundidas sobre la tierra.

Isla Jeju en Corea del Sur

Cráter formando una península, Isla Jeju. Foto por: KOREA.NET |Algunos derechos reservados.

Se trata de una isla formada hace cientos de millones de años a causa de erupciones volcánicas. Destaca por sus impresionantes cráteres, por sus tubos de lava, y por los acantilados de Jusangjeolli. Estas obras de arte naturales también fueron incluidas en el patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Calzada del Gigante, Belfast

La calzada del Gigante, Irlanda del Norte. Foto por: Txema Aguilar |Algunos derechos reservados.

Ubicada en la costa noreste de Irlanda del Norte, este peculiar modelado es similar al de los acantilados de la isla Jeju, pero mucho mayor: consta de ni más ni menos que 40.000 columnas de basalto fruto de una erupción volcánica que tuvo lugar hace 60 millones de años. La leyenda irlandesa cuenta que la forma de las rocas se debe a las pisadas de un gigante escocés, quien para evitar que un gigante irlandés enemigo le alcanzase, las hundió para siempre en el mar.

La tarta del Teide, Tenerife

La tarta del Teide, Tenerife. Foto por: Miquel González |Algunos derechos reservados.

Por último, pero no menos impresionante, podemos encontrar esta maravilla de la naturaleza en las españolas Islas Canarias, en particular, en Tenerife. Los diferentes colores de la roca que se pueden apreciar y que tienen la apariencia de una tarta de tres chocolates, son el resultado de las diferentes erupciones del volcán Teide. En esa zona además, se puede acudir desde un mirador al espectáculo del Valle de la Orotava, que aparece normalmente cubierto por un inmenso mar de nubes.

“Vinculamos los problemas medioambientales con nuestro arte”

Entrevista por: Virginia Villaplana

Son una pareja de artistas con una mirada muy peculiar. Cristina Pino y Gustavo Suasnábar son capaces de encontrar la belleza en lo más cotidiano. A través de experimentos con materiales reciclados provenientes de objetos de su alrededor, han descubierto todo un mundo artístico.
Comenzaron su trayectoria en Argentina, concretamente en la ciudad de La Plata, su ciudad de origen. Tras sus estudios de Artes plásticas y Diseño en la Facultad de Bellas Artes empezaron su trayectoria creando mediante vidrio. Pero desde que se instalaron en Vigo, incorporaron otros materiales a sus obras utilizando desde CDs hasta bombillas y telas recicladas. De esta forma, se ha abierto ante ellos un enorme abanico de posibilidades creativas. Nos cuentan su experiencia en una entrevista con Eco².
 
Los artistas Gustavo Suasnábar y Cristina Pino| Todos los derechos reservados.

Los artistas Gustavo Suasnábar y Cristina Pino| Todos los derechos reservados

 – ¿Qué fue lo que os llevó a crear obras de arte mediante el reciclado?

Desde nuestros comienzos, ambos hemos tenido inquietud por experimentar con otros materiales diferentes, pero especialmente nos empujó a hacerlo de esta manera nuestra preocupación por el cuidado del medio ambiente. En Argentina hace ya muchos años se hablaba del problema de la disminución de la capa de Ozono, la cual tiene un gran agujero sobre el sur de la Argentina. Nosotros solo tratamos de vincular esta problemática a nuestro trabajo.

 –  ¿En qué ciudades se pueden encontrar expuestas vuestras obras?

Actualmente estamos participando de una exposición itinerante en diferentes ciudades de Galicia y también en la prestigiosa Galería de arte “Mayoral”, en Barcelona. Además, como escaparate permanente tenemos una variada exposición de nuestras obras en el bar-pub de Vigo “El Gabinete” (Calle Doctor Carracido, 40). Y por supuesto, todo aquel que quiera ver el trabajo que hacemos, puede hacerlo en nuestro Blog.

 –  ¿Obtenéis beneficios económicos a partir de la venta de las obras?

Sí, es difícil vivir pura y exclusivamente del arte. Pero en estos últimos años podemos decir que una parte de nuestros ingresos proceden de la venta de obras. También entre nuestras actividades hacemos trabajos para compañías de teatro donde tratamos de usar material de desecho.

–   También lleváis a cabo un taller de reciclaje creativo para niños y adultos. ¿Qué conocimientos se pueden aprender en este taller?

Estos talleres los impartimos con la idea de acercar a los participantes al mundo del reciclaje y la actividad artística. Con esta doble finalidad desarrollamos una experiencia práctica que siempre nos sorprende por la buena acogida que tiene entre los participantes.

 –  ¿Cuál es el material preponderante en vuestras creaciones?

En esta última época nos hemos interesado mucho por el plástico en sus diversas formas. Es un elemento que en nuestras sociedades se desecha en enormes cantidades, y que perjudica gravemente al medio ambiente. Por eso optamos por darle una nueva vida.

 –  ¿Qué métodos lleváis a cabo en los procesos de tratamiento de basura para convertirla en arte?

Para realizar nuestro trabajo hemos desarrollado técnicas especiales, ya que algunos materiales no son los tradicionales utilizados para el arte. Un ejemplo de esto es el plástico: para modelarlo, fundirlo y soldarlo hemos usado técnicas propias que no se enseñan en ningún sitio.

 – ¿Cuál es el objetivo que tratáis transmitir mediante vuestras obras?

Intentamos, darle un contenido ya no sólo ecológico relacionado con que “La basura tiene más vida”, sino que también aportamos un contenido social, pues en definitiva, esto es el Arte.

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Retratando el cambio climático

Alberto Valdés

El arte de capturar un instante, de preservar un recuerdo o retratar un acontecimiento. Así podríamos definir a la fotografía, una ciencia artística que imprime, en unas determinadas proporciones, un acontecimiento necesariamente visual. Ahora bien, ¿qué haríamos para intentar reflejar un fenómeno como el cambio climático? ¿Cómo abordar una cuestión aparentemente invisible al ojo humano, de la cual solo vemos sus consecuencias finales?

Ante esta cuestión, el colectivo Noor, con sede en Amsterdam, inició en otoño de 2009 un trabajo en grupo, Climate Change by Noor para intentar retratar el fenómeno del cambio climático, dando libertad a cada uno de sus fotógrafos para buscar su propia visión del hecho. La agencia fue fundada en 2007 por diez reporteros gráficos de seis países diferentes y reúne a uno de los grupos más galardonados del panorama internacional. Entre ellos se encuentran prebostes de la fotografía documental como Pep Bonet, Francesco Zizola o Stanley Greene.

El proyecto consta de dos partes diferenciadas, en el tiempo y en la temática. La primera de ellas, con nombre “Consequences by Noor”, está formada por doce trabajos individuales, nueve de ellos acompañados de documentos multimedia, que lejos de abordar la cuestión desde la perspectiva del futuro, intenta remarcar las consecuencias actuales de estos problemas, insistiendo en la urgencia de que sean abordados cuanto antes.

(Trabajo multimedia realizado por Pep Bonet, miembro fundador del colectivo Noor)

En la segunda, de nombre “Solutions by Noor”,  historias individuales cobran protagonismo, mostrando realidades humanas ligadas con recursos energéticos alternativos, energías renovables… En definitiva, que buscan lasuna existencia más sostenible, para abordar uno de los problemas más importantes a los que se ha enfrentado el planeta.

El proyecto, en su conjunto, ha sido expuesto por todo el mundo, visitando galerías, museos, festivales y exhibiciones callejeras. Una forma directa de mostrar un problema cada vez más acuciante, a través de un formato aparentemente sencillo, pero que, citando a Emmet Gowin: “La fotografía es una herramienta para tratar con cosas que todos conocen pero que nadie presta atención.”

Artesanía de papel reciclado: Debby Wijskamp

Virginia Villaplana

Inspirándose en diferentes culturas y a través de un trabajo de gran dedicación, Debbie Wijskamp consiguió lo que se proponía: diseñar su propio material de construcción. Y lo hace de la manera más respetuosa con el medio ambiente, pues utiliza los restos de papel usado, especialmente de periódicos, y lo recicla generando verdaderas obras de arte.

Su vena creativa le viene desde que era pequeña. Si a ello le sumamos la inquietud por investigar con diferentes materiales, obtenemos el arte de Debbie Wijskamp. El mobiliario que fabrica artesanalmente esta holandesa de veintinueve años lo consigue gracias a su pasión y esfuerzo por experimentar con un material como la celulosa, de gran capacidad para adaptarse y moldearse. De esta manera, elabora planchas de pasta de papel que, a través de un proceso de prensado y de un adecuado tratamiento y secado, pueden llegar a convertirse en resistentes materiales que soporten el peso al igual que puede hacerlo una estantería de madera.

Pero esta artista no solo se ha limitado a cómodas y estanterías. Son de gran originalidad sus objetos de decoración que además de papel reciclado, utilizan yeso y cristales de sal en su colorida colección “círculo de la vida”, o goma reciclada y poliuretano en su colección Rubí Negro. En este caso, el proceso de elaboración del papel no es el mismo que el que Debbie había seguido para fabricar los muebles, sino que, al contrario, da lugar a frágiles vasijas, ceniceros, platos para la pared, cuencos, e incluso teteras.  Tampoco se queda ahí, sino que a través de sus experimentos, logra conferirle luminosidad al papel en otra de sus colecciones, llamada Brillo. Ese efecto lo consigue al aplicarle a sus creaciones de pasta de papel reciclado una cantidad de resina y pigmento de color.

Sin duda, otro ejemplo del  poder de la creatividad humana que nos deja inspiración suficiente como para pensar en las posibilidades que puede ofrecernos el reciclaje.

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Fotografías de la página web de la artista.