La autorización a Repsol para realizar sondeos en las aguas Canarias acerca el desastre

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Foto de ecemaml. Algunos derechos reservados.

El pasado jueves 29, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente autorizó los sondeos exploratorios que permitirán a Repsol comprobar si existen reservas de hidrocarburos bajo aguas próximas a las islas más orientales del archipiélago canario. El anuncio ha levantado las críticas más feroces por parte de los representantes políticos y de la sociedad civil de las islas de Fuerteventura y Lanzarote, así como del Gobierno autonómico y multitud de asociaciones ecologistas. Este es un nuevo paso encarrilado a la realización definitiva de prospecciones petrolíferas en las islas, pese existir múltiples voces en el ámbito internacional que buscan la defensa del medio natural de las costas y ecosistemas del archipiélago.

El anuncio se ha dado a conocer justo después de las elecciones europeas y en la jornada anterior a la celebración del Día de Canarias. Tal y como recordaron asociaciones ecologistas, el Ministerio ha concedido estos permisos diez días antes de que la Sala Tercera de lo contencioso administrativo del Tribunal Supremo vote y tramite el fallo de los siete recursos interpuesto por Administraciones públicas Canarias, así como organizaciones ecologistas y movimientos sociales, contra las autorizaciones del Gobierno de España a las multinacionales Repsol, RWE y Woodside para realizar perforaciones petrolíferas frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote. Pero el Gobierno presidido por Mariano Rajoy no tiene un mínimo de sensibilidad más allá de su propia fortuna económica.

La repulsa de la sociedad civil, las asociaciones ecologistas, y la administración canaria ante las actividades petrolíferas se fundamentan en los daños ecológicos y económicos que ponen en peligro la estabilidad del archipiélago, y en concreto, de las dos islas más orientales: Lanzarote y Fuerteventura. Además del riesgo de un vertido o fuga de crudo, como ocurrió en el mayor desastre petrolífero de la historia en el Golfo de México en el 2010, las actividades de extracción, e incluso los propios sondeos, ponen en peligro a las especies que habitan en dichos ecosistemas (tortugas, cetáceos…) por la generación de luz artificial, emisión de ondas sonoras, así como los vertidos de lodo y roca en esta primera fase. Por lo tanto, las afirmaciones que mantienen el Gobierno estatal y Repsol sobre las escasas probabilidades de impacto ambiental son bastante cuestionables.

De momento, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, dirigido desde hace apenas un mes por Isabel García Tejerina, ha dado luz verde a Repsol para comenzar los sondeos desde un barco que no se anclará al fondo marino y que utilizará un equipo de perforación preparado para alcanzar profundidades máximas superiores a 5 kilómetros. Los tres pozos sobre los que se ha autorizado la actividad se encuentran a pocos kilómetros de las zonas de interés comunitario que esperan entrar próximamente dentro del plan Red Natura 2000. En concreto, Repsol tiene previsto comenzar los sondeos en los puntos bautizados como Chirimoya y Sandía, a 11,3km y 16,6km de la zona de interés comunitario. Para el tercer pozo, Zanahoria, Repsol necesitará 180 días; sin embargo, la actividad en éste no está confirmada. Cada sondeo le supone a la multinacional energética un gasto aproximado de 100 millones de euros.

Los sondeos se realizan a través de un tubo de acero con un diámetro decreciente desde 91cm en la base del fondo, hasta 21cm en el extremo profundo. Mediante este tubo se pueden recoger muestras de rocas y fluidos que ayudan a determinar si existen reservas útiles de hidrocarburos. No obstante, Repsol deberá de cumplir una serie de medidas preventivas y correctoras que establecen un control sobre las fuentes lumínicas, ruido y lodos procedentes de los sondeos, además de contar por obligación con un protocolo de avistamiento de cetáceos en un radio de un kilómetro alrededor de los pozos.

Sin embargo, por mucho que se intente limpiar la mancha de fuel que lleva adherida esta acción, la realidad está en boca de asociaciones ecologistas, y expertos de todo el mundo que aseguran que no existe ningún bien para Canarias en el fomento de las actividades petrolíferas. Desde que el 3 de febrero de 2012, el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, anunciase su intención de “reactivar” el Real Decreto de 2001 sobre las prospecciones petrolíferas de Canarias, multitud de asociaciones ecologistas, representantes políticos de las islas y una masa importante de la sociedad civil se han posicionado en contra de estas actividades, y han estado trabajando para que Europa y organismos internacionales eviten el desastre al que se exponen las islas.  Desde que se han aprobado los sondeos, las movilizaciones por redes sociales y las recogidas de firmas han vuelto a defender al archipiélago Canario frente a los intereses económicos y privados de Repsol y el Gobierno de Mariano Rajoy.

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Si la educación es el futuro, empecemos a cuidarla

Virginia Villaplana – Artículo de Opinión

El mundo necesita un cambio. O mejor dicho, los seres humanos somos el único motor de ese cambio porque somos nosotros quienes hemos puesto patas arriba el orden natural de las cosas. Pero el asentamiento de un modelo social, económico y político que basa el desarrollo en el consumo, la producción masiva, el despilfarro y el dominio absoluto de los recursos naturales, hace que sea sumamente difícil que el cambio provenga de las generaciones adultas ya irremediablemente contaminadas con el modelo social dominante.

Sin embargo, para los niños, el planeta se abre ante sus ojos como algo nuevo desde el momento en que nacen. Y ese imaginario del mundo que se forman en su cabeza es responsabilidad de padres y educadores que tienen la labor de explicarles lo que ocurre a su alrededor desde una visión u otra, y quienes representan los modelos que los niños calcarán y seguirán en el futuro.

De ahí la importancia de la educación. Las críticas a los recortes en educación han llovido en estos últimos años. Es cierto que con escasez de personal, aulas y material se dificulta la capacidad de aprendizaje. ¿Pero qué hay de los contenidos impartidos? ¿Acaso no son la base de la educación? No se trata únicamente de formar en los colegios a contribuyentes en la estructura económica para lograr mantenerla. En realidad, hemos podido ver en España cómo se destruían familias por la crisis económica, todos hemos sido testigos de los enormes sacrificios de la población por algo tan simple en una “sociedad del bienestar” como es poder comer cada día, e incluso el modelo económico que tanto nos empeñamos en proteger ha sido causante de desahucios y despidos que han desencadenado en varios casos -silenciosos en la mayoría de las ocasiones- el final más terrible al que se puede enfrentar una persona: el suicidio. Estamos equivocados. La supervivencia de la especie humana no depende de la persistencia de un modelo económico. Ni siquiera del dinero, pues sólo son convenciones abstractas a las que ha llegado la sociedad. Sin embargo, hay cuestiones físicas más profundas como la necesidad de agua potable y alimentos, de aire no contaminado para poder respirar, de una capa de ozono sana que proteja la Tierra, o de un ecosistema que funcione naturalmente, que sí suponen realmente una necesidad para poder sobrevivir.

La base de la enseñanza tanto en colegios como en hogares debería estar enfocada a la conservación del Oikos en general, de eso que llamamos hogar que es sobre todo medioambiental y no sólo económico. Y quizás la parte más importante de la educación no esté tanto en las aulas, y se concentre más en los juegos y el ocio. ¿Qué futuro nos espera con una generación que ha pasado la mitad de su infancia comprando vestidos de forma compulsiva en la Nintendo DS o ametrallándose virtualmente entre palabrotas, sangre y guerra? ¿Es eso lo que deseamos ver en el mundo dentro de unos años?

En realidad existen iniciativas que van mucho más allá del ocio infantil comercial y que pretenden cumplir con la misión que nos toca a los adultos de hoy: educar para un futuro mejor.

  • Animalia Je T’ aime

 El teatro infantil lleva consigo los elementos necesarios para educar desde la fascinación, el arte y la belleza a los más pequeños. En este caso, se trata de un espectáculo donde niños de entre 0 y 3 años entrarán en un colorido mundo donde podrán empezar a entender la importancia de los animales y la naturaleza. Además, la entrada solo cuesta 4€.

  • Gymkhana de la felicidad

Un taller para sacar esa creatividad que todos los niños están deseando descubrir en sí mismos. Comienza con la visita a la exposición La Villa de los Papiros, donde descubrirán cómo se hacían los libros antiguos. Después los niños pueden construir ellos mismos su jardín de la felicidad y se divertirán decorándolo mediante técnicas sencillas de estampación y grabado para después jugar en el espacio que han creado, pues como afirman los organizadores del evento, “jugar es lo que nos hace realmente felices“. La próxima fecha es el sábado 26 de abril y la actividad es gratuita en la Casa del Lector. 

  • Minimúsica

Desde la música también se puede educar en casa. Los CDs de Minimúsica son una opción de ocio para despertar en los niños el poder de imaginar mediante canciones, a la vez que aprenden de manera divertida. Pueden conocer los distintos medios de transporte que existen, cómo afectan al medio ambiente y las ventajas de los transportes sostenibles; o aprender sobre las diversas especies de animales y sus características, y reflexionar sobre lo que supone tener una mascota en casa o las situaciones de riesgo de algunos animales; o incluso a través de las canciones pueden conocer hábitos de alimentación saludables.

CDs de Minimúsica en evento en Madrid | Foto por: Espacio CAMON |Algunos derechos reservados

CDs de Minimúsica en evento en Madrid | Foto por: Espacio CAMON |Algunos derechos reservados

Evento de Minimúsica en Madrid. |Foto por: Espacio CAMON |Algunos derechos reservados.

Evento de Minimúsica en Madrid. |Foto por: Espacio CAMON |Algunos derechos reservados.

 

Bozales para perros, manoplas para personas

Sara Ramos – Artículo de opinión

Estaba leyendo en el Huffington Post acerca del perro de que atacó a cinco personas en la playa de la Concha, en San Sebastián. La noticia cerraba mencionando que eso podría volver a abrir debates sobre el uso de bozal y se añadía una encuesta que rezaba “¿Deberían llevar bozal todos los perros?” me extrañó bastante ver que, aunque la diferencia era poca, había más gente a favor del uso de bozal en todas las razas que en contra (Sí – 53,79%; no – 46,21%; consultado el 14 de marzo de 2014 a las 9.00). Pensemos por un momento en esto: la mayoría consideró obligatorio que un Caniche llevase bozal; que una cría de Golden llevase bozal o que un Chou-chou llevase bozal.

Perro con bozal. Fotografía de Jon Díez Supat. Algunos derechos reservados

Perro con bozal. Fotografía de Jon Díez Supat. Algunos derechos reservados

Y aquí aparece la otra facción, la de que “no existen malos perros, sino malos dueños”, con la que, a pesar de estar más a favor, tampoco estoy totalmente de acuerdo. Efectivamente se puede educar a una mascota de millones de maneras diferentes y eso hará que se comporte de un modo u otro, nadie lo niega; sin embargo tampoco nadie niega la existencia de la categoría “perro potencialmente peligroso”, que posee unas características concretas, dónde se engloban 14 tipos con unas características concretas sobre el pelaje y la complexión (pit-bull, bull terrier o dogo argentino entre otros) a los que se suman otras razas que no cumplen todos los requisitos. Tampoco se puede negar que cada perro, potencialmente peligroso o no, tiene una personalidad y un temperamento distintos.

Aun así mi intención no es hablar acerca de si los perros son peligrosos o no. No soy una gran amante de los perros, no tengo uno y dudo que alguna vez lo tenga; si veo un gran canino por la calle no voy a negar que sienta cierto respeto hacia él, aunque tenga prácticamente la seguridad de que no voy a resultar herida. Tampoco los aborrezco, entiendo que pueden aportar numerosos beneficios o aunque sólo sea el simple placer de la compañía. Lo que no entiendo es lo del bozal. De verdad que no.

En España, según el Ministerio de Agricultura, hay 462685 perros  y las alarmas han saltado porque uno de ellos, tan solo uno, ha intentado atacar a unos paseantes. Y por ello, más de la mitad de los encuestados por el Huffington Post deciden que lo mejor es ponerles un bozal a todos los canes. La ONCE informa de que hay 1000 perros guía en España, pero en lo que todo el mundo ha decidido fijarse y atacar –sea al perro o sea al dueño –en un caso aislado y concreto de un animal enfurecido.

En los últimos 20 años, ha habido 30 muertos por ataques de perro. En la última década han muerto 700 mujeres a causa de la violencia de género (48 en el último año). En 2012 se produjeron 303 homicidios. En 2013 han muerto en accidentes de tráfico 1128 personas y se ha considerado un número bastante bajo en comparación con otros años. Así que espero que aquéllos que crean que todos los perros deben llevar bozal para no suponer una amenaza, piensen también que todas las personas deben llevar manoplas que les impidan agredir a otros.

No seamos cínicos. Por supuesto que hay perros agresivos y perros violentos. Como en todo. Que no aparezca en las noticias, que no se convierta en un vídeo viral, no significa que no existan también pájaros violentos, gatos violentos, cobayas violentas y, sobre todo, personas violentas.

La utopía del coche ecológico

Virginia Villaplana- Artículo de opinión

En los últimos años, comprar un coche se ha vuelto una decisión de lo más difícil. No solamente por las dificultades económicas que ahogan a los consumidores, sino que para los concienciados con el medio ambiente se abren diferentes posibilidades aún demasiado novedosas como para saber si serán lo suficientemente ecológicas y si además, supondrán una buena inversión de dinero.

Podemos optar por la compra de un coche convencional que tenga un nivel de emisiones de CO2 reducido. Si tenemos suerte, tal vez encontremos un vehículo con un nivel de emisiones por debajo de los 120 g/km que se adapte a nuestras necesidades. Y si tenemos aún más suerte, estaremos en disposición de vender el coche que veníamos utilizando hasta el momento, que deberá tener menos de 10 años de antiguedad. Si estos dos requisitos se cumplen, podremos ser beneficiarios del plan PIVE 5 que ofrecen de manera conjunta el gobierno y las marcas de automóviles. Entonces, con unos 2.000 euros de descuento, quizá podamos permitírnoslo.

Pero, ¿y si se trata de nuestro primer coche y no podemos beneficiarnos del plan PIVE, y además, queremos contribuir en mayor medida al descenso de emisiones CO2 a la atmósfera? Entonces cabe la posibilidad de plantearnos la compra de un coche eléctrico o híbrido, y también podemos contar con ayuda gubernamental en este caso.

Puntos de recarga para coches eléctricos en la Península (independientemente del tipo de enchufe). | http://www.electromaps.com/

Puntos de recarga para coches eléctricos en la Península (independientemente del tipo de enchufe). | www.electromaps.com

El coche eléctrico ofrece como ventaja fundamental que emite cero gases al medio ambiente, aunque la principal desventaja es su precio: en torno a los 25.000 €. ¿Una inversión ecológica? Bueno, hay que tener en cuenta que sería necesario cargarlo casi a diario, y a no ser que esa energía sea producida de forma limpia (por medio de paneles solares, energía eólica, etc.), volvemos a las emisiones de CO2. Además, su escasa demanda no ha permitido establecer un sistema uniforme de puntos de recarga, y al solo contar con unos 160 km de autonomía corremos el riesgo de quedarnos tirados por el camino, por ejemplo, en un viaje de Madrid a Córdoba.

Por otro lado, disponemos de otra gran invención: el coche híbrido. Ese a caballo entre lo convencional y lo ecológico, y cada vez más ofertado en los concesionarios: disponemos de 31 modelos de híbridos a la venta en España. En este caso, el coche híbrido quizá suponga una alternativa más realista, ya que nos permite reducir el consumo de gasolina y las emisiones de dióxido de carbono -cuando ha almacenado electricidad- gracias al poder de la energía cinética, pero con la garantía del motor de combustión para sobrevivir en un mundo donde el petróleo es aún la regla general. Dentro de los híbridos, podemos elegir también entre híbridos convencionales o híbridos enchufables, cuya diferencia está en que los primeros dependen más del motor de combustión y los segundos tienen mayor autonomía. El precio de los vehículos híbridos vuelve a ser inconveniente, pues tenemos pocos modelos económicos (es el caso del Honda Jazz 1.3 i-VTEC por 18.800 €; o el Toyota Yaris Hibrid por 15.900 con PIVE, y 16.900 sin esa ayuda).

Si bien el coche híbrido parece actualmente la opción más viable, aún dependemos en gran medida de la gasolina para mantener nuestro ritmo de vida. Europa exige cada vez más descensos de CO2 y las investigaciones en ingeniería mecánica y energías renovables están avanzando rápidamente, lo que apunta a nuevos modelos de transporte aun por llegar. ¿Quizá vale la pena poner la vista sobre las posibilidades de otras fuentes energéticas  renovables como la energía cinética? ¿Tal vez la combinación de varias energías renovables podría dar buen resultado? La respuesta no es fácil, pero mi duda sobre qué coche comprar está clara: esperaré con las ruedas de la bicicleta  siempre hinchadas.

Qué difícil es ser ecologista

Sara Ramos – Artículo de opinión

Llevo pensando en esto desde que acudí a la Feria de BioCultura 2013 y asistí a la charla de Carolina Punset.

En la Feria había muchísimos puestos con todo tipo de productos, como ya contamos desde Eco2. Eran muy diversos, pero, en general, tenían un elemento en común: el precio. Y es que  una tableta de chocolate con fresas costaba tres euros y  botellita de zumo de arándanos, ocho. Son precios prohibitivos.  Casi nadie está dispuesto a pagar ocho euros por un litro de zumo, por mucho que les gustase.

Feria BioCultura de Barcelona. Fotografía de AnimaNaturalis. Algunos derechos reservados

Esto en parte se debe a que muchas veces convierten los productos ecológicos en productos gourmet y, con ello, suben el precio. Es cierto que, tal vez, pueda ser más caro conseguir una buena cosecha utilizando sólo ciertas técnicas y evitando muchos pesticidas y productos químicos; pero, además, los gobiernos no favorecen para nada los huertos ecológicos y conseguir tener un certificado de huerto ecológico cuesta tiempo y dinero, pues hay que pagar por obtenerlo. Carolina también habló de esto y de que había muchas formas de evitarlo; la principal consistía en ir a pequeños mercados como el que ella había montado (EcoAltea) en la que se evitaban los intermediarios y los productores vendían a los consumidores directamente su producto. En la mayoría de los mercados locales también ofrecen productos que, si no son ecológicos, al menos sí que son mucho más naturales que los que se venden en las grades superficies.

No sólo se da este problema con los alimentos, sino en casi todos los ámbitos de nuestra vida. Un pantalón de algodón o de lino natural puede costar, tranquilamente treinta euros, mientras que los costes de producción son muchísimo menores. Y peor es el caso del que, desde mi punto de vista, es el más sangrante: en una papelería, un paquete de folios reciclado cuesta casi el doble que uno de hojas blancas. Lo mismo sucede con las libretas, las carpetas, los archivadores… Y algo similar ocurre en las fotocopiadoras, ya que no todas imprimen con papel reciclado, y aquí expongo mi situación personal: en mi ciudad, la tienda que sólo fotocopia con hojas blancas cobra a 0.02 céntimos la fotocopia (2 euros las cien hojas); mientras que aquélla que sí lo hace las cobra -sean en el tipo de papel que sea -a más de cinco céntimos (5.6 euros las cien hojas). La impresión de una hoja no supone una gran diferencia, pero si tienes que imprimir una gran cantidad, el precio varía, y mucho.

Continuando con el tema del papel reciclado, hay muchos organismos del Gobierno que no utilizan este papel. No puedo englobar aquí a todas las delegaciones, pero, sinceramente, en ninguna de las que he estado o en las que he preguntado, se utiliza papel reciclado. En alguna ni siquiera podían imprimir a doble cara hasta el año pasado.

Los contenedores son un tema aparte. Yo tengo la suerte de tener los cuatro muy cerca de mi casa, pero no ocurre así con todos. “Yo no reciclo papel porque no tengo ningún contendor azul cerca” es una excusa que me han dado en numerosas ocasiones. Además, sinceramente, entiendo a la gente que no recicla papel o vidrio por el auténtico coñazo y perdonadme la expresión, que supone hacerlo. El contendor de papel y cartón cuanta con un rectángulo bastante amplio, ideal para tirar cajas de cartón dobladas, pero no tanto si tienes bolsas o cajas llenas de papel, pues éstas no entran por ese agujero al contendor. En varias ocasiones he tenido que abrir cajas e ir vaciándolas poco a poco. Al lado nos encontramos con el contenedor de vidrio, con una forma semiovalada y un precioso circulito en el medio, que es el único hueco para tirar las botellas, con lo que se nos obliga a ir tirándolas de una en una, y si alguien quiere tirar 20 ó 30, sin duda, tiene entretenimiento para rato.

Con este panorama, ¿cómo se va a sentir la gente atraída por el ecologismo? Si en una feria de consumo ecológico los precios son desorbitados, si tiene el mismo producto a la mitad de precio que el reciclado, si le lleva quince minutos sacar la basura, si el Gobierno no predica con el ejemplo…

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