Lego, con el Ártico no se juega.

Cristina Suárez

Autor: Vicki Couchman / Greenpeace. Todos los derechos reservados.

Dos osos polares en busca de sus presas, una manada de lobos árticos explorando la zona. De repente pescadores, jugadores de hockey y habitantes en general invadiendo poco a poco el paisaje. Camiones y máquinas perforando el hielo en busca de petróleo mientras que la sustancia, negra y espesa, comienza a emanar de algún lugar cubriendo cada metro cuadrado hasta dejar un único superviviente: la bandera de la petrolera Shell. Esta es la trama del corto que protagoniza la nueva campaña de Greenpeace#BlockShell. 

LEGO ha sido, desde su fundación en 1932, una de las 10 empresas con más reputación gracias a su preocupación por la seguridad, el clima y el medio ambiente. Hace poco tiempo, la empresa invirtió en un parque eólico marino de 77 turbinas con el fin de conseguir a principios de 2020 utilizar energía 100% renovable además de comprometerse a haber reducido considerablemente el uso de papel en 2015. Por estas dos iniciativas y por promover los  valores de imaginación, creatividad, diversión, aprendizaje, responsabilidad y calidad en más de 75 millones anuales de niños y niñas ha sido galardonado dos veces con el título de “Juguete del Siglo”.

¿Qué ha podido provocar que esta empresa, tan bien vista por asociaciones y ONGs de todo tipo, haya hecho saltar las alarmas de Greenpeace? En 2012, LEGO acordó con Shell una co-promoción -la cual les procuró un beneficio de 116 millones de dólares- creando una serie especial que acogía el logo de la petrolera. La campaña publicitaria consistía en algo realmente atractivo: regalar coches LEGO -diseñados especialmente para la ocasión- en las gasolineras Shell al repostar. El resultado: 16 millones de sets vendidos.

Royal Dutch Shell, por su parte, ha suscitado la polémica varias veces: en 2012, durante una perforación en el norte de Alaska, su plataforma Kulluk encalló cerca de un santuario natural por ser transportada hasta Estados Unidos a pesar del grave temporal que sacudía el mar mientras que, hace unos años, Gazprom -empresa con la que Shell se alió para perforar en el Ártico ruso después del accidente- perdió la plataforma Kolskaya, que se hundió y derramó litros de petróleo llevándose la vida de 53 tripulantes.

Así, Greenpeace denuncia que “Shell necesita desesperadamente estar vinculado a valores positivos tales como el juego, la creatividad y la familia. Necesita el apoyo de las comunidades locales y la opinión pública, y no hay mejor manera de hacerlo que mostrarse desde el punto de vista amigable e inofensivo de los juguetes infantiles”. La doctora Susan Linn, psicóloga de la Escuela de Medicina de Harvard y autora de Consuming Kids: The hostile takeover of Childhood (El consumo de los niños: la compra desfavorable de la infancia), asegura que esta es una de las estrategias más útiles ya que “los niños y niñas forman fuertes lazos emocionales que duran toda la vida, así, los juguetes influyen en los deseos, valores y aspiraciones de la población infantil. Por tanto, cualquier marca que se presente en ellos, se hará principal para el infante”.

Recordemos que, entre los numerosos daños causados por la perforación, encontramos la contaminación por hidrocarburos de ríos y lagos y el incremento del pH de estos, la inestabilidad del suelo causada por la compactación y la alteración del sustrato original de la superficie, integrándose los químicos en los vegetales que lo habitan y desde estos, en el resto de los componentes de la cadena alimenticia.

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Los Polos sufren cada vez más con el deshielo

Sara Ramos

La Antártica y el Ártico, los dos polos del planeta Tierra, el primero de ellos es el continente helado, completamente cubierto de hielo; el segundo, por su parte es un inmenso cascote de hielo en el cual viven numerosas especies de animales. La subida del mar en los últimos años -45 mm por año -, uno de los principales indicadores del cambio climático, es debido, sin lugar a dudas, al deshielo de las zonas congeladas del planeta, dos de las cuales son las anteriormente mencionadas; además, el paulatino calentamiento de los océanos no mejora la situación, cada vez más insostenible, de ambos Polos.

El hielo del ártico alcanzó mínimos históricos hace dos años, en verano de 2012, algo que no se esperaba que ocurriese hasta casi años después. Y ese no es el único dato alarmante: actualmente más de 400 barcos han cruzado el ártico, llegando a crearse incluso una ruta de transporte, pero hace tan solo cinco años no lo había hecho todavía ninguno, no les era posible debido al hielo, algo que ahora no es un impedimento, pues en los últimos 40 años la capa helada se ha reducido a la mitad en verano. La cosa sigue sin quedarse ahí: numerosas industrias petroleras y de gas trabajan en el ártico con frecuencia; no en vano Greenpeace sigue concienciando a la ciudadanía del peligro de éstas en el Ártico. Científicos esperan que en este siglo comencemos a conocer lo que es el Ártico sin hielo, pues vaticinan que alrededor de 2050 todo estará derretido durante los meses de verano; algo que sin duda hará que muchas especies se vean afectadas, como el oso polar o las morsas, entre otros, que verán variado su hábitat natural y que incluso podrían llegar a extinguirse si no consiguiesen adaptarse a los cambios que se están produciendo en el mundo.

Ártico. Fotografía de Juan Vidal Díaz. Algunos derechos reservados

Sin duda la situación no mejora si se tienen en cuenta las tensiones entre países por intentar apoderarse del ártico y, sobre todo, de sus recursos, puesto que a la mayoría de gobiernos no les interesa ocuparse de la gran masa de hielo, sino de lo que hay debajo de ella: reservas de gas, petróleo e incluso oro y uranio pueden aumentar considerablemente la riqueza del país que los controle. Rusia, Estados Unidos y China son los tres principales competidores, aunque también podrían entrar en el juego Canadá, Dinamarca y Noruega, ya que son ribereños del océano Ártico. No obstante hay que tener en cuenta que esto no le da derecho a ninguno de los países a controlar el Polo pues se trata de aguas internacionales y, por lo tanto, no pertenecen a ninguna nación.

A pesar de ello la competencia por el Ártico continúa, cada cual interesado en sus propias metas. Y no sólo esos países parecen interesados en el casquete polar, sino que empresas e industrias de todo el mundo parecen expectantes por que el deshielo continúe y les permita llevar a cabo sus planes. Incluso a España podría beneficiarle: empresas como Repsol podrían aprovecharse, así como la flota pesquera del país.

El hemisferio sur está gobernado por la Antártida. En este caso, al contrario de lo que ocurre en el ártico, se trata de un contintente, una gran masa de superficie terrestre cubierta enteramente por hielo, aunque esta situación está empezando a cambiar. El océano alrededor del continente ha comenzado a calentarse, favoreciendo el deshielo, y dos equipos de investigación han descubierto que la pérdida de los glaciares del oeste del contintente ya ha comenzado y es irreversible. De hecho, el satélite Cryosat ha ha registrado una disminución alrededor de 160.000 millones de toneladas de hielo al año desde 2010, año en que se puso en órbita. Y no sólo eso, sino que en la península Antártica –una zona del continente –el calentamiento global es de los más acusados del planeta.

La situación del continente blanco no se queda ahí. El Trineo del Viento, un vehículo eólico situado en Groenlandia que estudia y recoge datos del lugar -, ha descubierto que el ser humano está perturbando la biosfeta hasta tal punto que ha llegado a contaminar la Antártica sin prácticamente conocer nada acerca de ella: el aire, la nieve el agua y la vegetación muestran restos de pesticidas y bifenilos policlorados.

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Los primeros barriles de crudo ártico llegan a Europa

Attua Alegre Paiz

El pasado viernes, el buque petrolero ruso Mikhail Ulyanov, llegó al puerto de Rotterdam (Holanda) con las primeras 70.000 toneladas de petróleo extraído del Ártico. Es el primer transporte de petróleo de aguas abiertas del  ártico que se vende en Europa. La empresa responsable de la extracción  y el transporte es el gigante energético ruso Gazprom; una empresa asociada con Shell. De esta forma, la defensa del Ártico se agudiza después de varios meses de enorme tensión entre las asociaciones ecologistas y las petroleras.

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Foto de Rozpravka. Algunos derechos reservados.

Durante la madrugada del 1 de mayo, más de 80 activistas de Greenpeace intentaron detener al buque en las inmediaciones del puerto. Para ello, los ecologistas contaron con barcos de la organización como el Rainbow Warrior y el Esperanza, botes inflables, equipos de escaladores y alas deltas. Sin embargo, el intento por evitar el atraque en el muelle holandés fracasó, y algunos miembros ecologistas han sido detenidos durante algunas horas; entre ellos, el capitán del Rainbow Warrior. La acción policial ha recordado la detención de 30 activistas de la organización ecologista que fueron acusados de piratería y vandalismo, tras realizar una protesta pacífica contra la explotación del Ártico. Durante más de dos meses, los activistas permanecieron en cárceles rusas.

Según publica Greenpeace España en un artículo de su Web, el crudo, extraído de la plataforma “Prirazlomnaya”, presenta una calidad tan pobre que a la petrolera Gazprom le ha costado encontrar un comprador. Sin embargo, hipócritamente, el 27 de abril la petrolera francesa Total confirma ser la primera compradora en Europa del petróleo extraído en el Ártico. Esta empresa francesa había asegurado, según declaraciones en 2012 de su director Christophe de Margerie, que estaban en contra de perforar el Ártico por el alto riesgo de derrames. Otros de los datos que proporciona el artículo de la ONG, es la ineficiencia productiva de las proyecciones realizadas por Gazprom  (inferior a la esperada), y el bajo precio del barril que se situará sobre los 80$.

La lucha por defender el Ártico continúa. Ahora mismo, la campaña cuenta con más de de cinco millones de firmas, entre las cuales se incluyen la de líderes religiosos, políticos, músicos como Paul McCartney y ganadores al Premio Nobel de la Paz, como Adolfo Pérez Esquivel y Desmond Tutu. Evitar las extracciones de petróleo en el Ártico es fundamental, ya que un derrame en esta zona sería prácticamente imposible de corregir. A esta campaña, se une en nuestro país la defensa de las costas y ecosistemas de Canarias y Baleares, los cuales se encuentran en una grave situación de riesgo por el intento del Gobierno español y Repsol de extraer petróleo de las costas de estos archipiélagos. Se evidencia el conservadurismo férreo de las grandes empresas energéticas por mantener las fuentes de energías tradicionales hasta su definitivo agotamiento. El impulso y la adaptación de las sociedades a las energías limpias es fundamental para la protección de todo el Planeta.

¿Has dicho sexo ecológico?

Sara Ramos.

Sí, exactamente eso he dicho.

El prefijo eco- cada vez llega a más ámbitos de nuestra vida y el sexual no se mantenido al margen: cada vez surgen más ideas sobre cómo mantener relaciones de forma ecológica y qué mejor fecha que San Valentín para hablar de ello. Posiblemente algunas de ellas ya las hayas llevado a cabo y otras ni te las hayas planteado. El libro pionero en esto se llama Eco-sex: Go green Between the Sheets and Make Your Love Life Sustainable, de Stephanie Iris Weiss; Greenpeace también publicó en su día una Guía verde para sexo ecológico y en Eco2 recogemos esa idea y aportamos nuevas soluciones.

Una de las ideas más básicas y fáciles de llevar a cabo es un simple apaga las luces, pues cuanta más energía consigamos ahorrar, mejor será para la atmósfera. Aprovecha la luz del día o disfruta de la oscuridad. Incluso puedes crear ambiente utilizando velas de cera de abeja o de parafina (nunca de las hechas de petróleo).

Fotografía de Lynda Sánchez. Algunos derechos reservados

Pero podemos empezar a cambiar nuestras costumbres incluso antes de tener sexo. Por ejemplo, es por todos conocido que las ostras son consideradas un afrodisíaco; lo que no es tan sabido es que hay una gran sobrepesca de ostras a día de hoy y esto está suponiendo un problema. Puedes sustituirlas por frutas como el guaraná, las zarzamoras, las fresas, las moras o las cerezas. Le vendrá bien al medio ambiente (y a tu bolsillo). ¡Si son orgánicas te sumas dos puntos! Vino ecológico y tapado con corcho natural, recetas afrodisíacas… hay muchas opciones para sustituir las ostras. Además, en otro orden de cosas, es un buen momento para sustituir tu ropa de cama y tu ropa interior por otra que sea orgánica y amigable con el medio ambiente. Si antes de tener sexo quieres hacer un streptease o sorprender a tu pareja con un “picardías” descarta el poliéster, el cuero sintético y los productos que contengan PVC. El PVC ya se ha prohibido en muchos países en la hora de la producción de juguetes porque, además de perjudiciales para el medio ambiente, también lo pueden ser para las personas, así que ¿por qué no renunciar también a ellos en el sexo? Cada vez hay más tiendas que venden juguetes sexuales que no están hechos con PVC e incluso que no están hecho con plástico, sino con materiales más naturales. Actualmente están empezando a comercializarse vibradores que no funcionan con pilas o con energía eléctrica, sino cargándolos con una manivela o, más innovador, con energía solar.

En el momento del coito procura que los lubricantes que utilices sean lo más naturales posible. Begoña García, escritora del libro “Eco sex o cómo disfrutar del sexo ecológicamente” cuenta en una entrevista que “la saliva es, probablemente, el lubricante más popular del mundo” . Otra idea es utilizar aceite de oliva, considerado afrodisíaco en tiempos antiguos. Aun así, si prefieres utilizar algún otro, que sea a base de agua y no de aceite o de vaselina (provienen del petróleo). Si también quieres utilizar aceites para masajes la recomendación es la misma: cuánto más naturales y orgánicos mejor; aquí nos podemos encontrar una gran gamma de aromas y sabores. A la hora de escoger un anticonceptivo, si tu elección es el preservativo, intenta escogerlos de látex natural y no de látex sintético. En cualquier caso, luego no lo tires al retrete, es un producto contaminante y no biodegradable. En este ámbito destaca la Sir Richard’s Condom Company, que hace sus preservativos de latex y los empaqueta en cajas renovables y, lo que es más interesante, sigue una política de “uno para ti, uno para ellos” en la que por cada uno que compres en EEUU, donan otro a un país en vías de desarrollo.

También hay recomendaciones para después. Esta recomendación puede sorprenderte, pero… ¡duchaos en pareja! ¿Qué mejor manera de ahorrar agua? Y acordaos de cerrar el grifo cuando no la estéis utilizando.

El reto de vivir sin petróleo

Laura Sáez

En un mundo dependiente del petróleo, John Webster convence a su familia para ponerse a “dieta de petróleo” durante un año. Esta llamativa iniciativa está presentada a modo de receta de cocina en el documental Un año sin petróleo, de John Webster, 2008 (título alternativo: recetas para el desastre).

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Durante el documental, la familia pretende reducir su emisión de carbono a la atmósfera mediante pequeños cambios en la vida cotidiana. La iniciativa se convierte en un gran reto cuando se dan cuenta de tienen que coger nueve autobuses distintos en vez de el coche o que no pueden usar muchos productos habituales del supermercado y tienen que elaborarlos en casa (como la pasta de dientes). Aunque la mujer de Webster y los niños no parecen muy convencidos, la pasión que él pone en el proyecto les hace continuar.

Webster decide cambiar su día a día durante un año porque se da cuenta de que, con los pequeños detalles de nuestra rutina, sin darnos cuenta, contribuimos al acelerado cambio climático. Algunas cosas son demasiado horribles como para pensarlas, y si pensaras en ellas no podrías hacer una vida normal.” Esta reflexión que hace hacia la mitad del documental refleja exactamente la realidad: la gente no piensa en el calentamiento global porque no quiere pensar en él. Realidad que corrobora su mujer.

¿Es posible vivir un año sin petróleo? Tal vez sea una tarea demasiado ardua en una sociedad como la actual, pero lo que sí podemos hacer es tratar de reducir nuestro impacto. Optar por productos naturales en la medida de lo posible, como ropa, coger el coche para lo necesario, reducir nuestro consumo de agua caliente… Detalles que no cambian tanto nuestro día a día y son muy fáciles de corregir. En este documental podemos encontrar algunas ideas.